El Tai Chi es el arte marcial más extendido en China, siendo frecuente ver practicarlo en los parques desde los niños hasta los ancianos. Para su desarrollo se emplean movimientos lentos, suaves y relajados que hacen circular la energía por todo el cuerpo, consiguiendo liberar la tensión diaria, disminuyendo el estrés y logrando el equilibrio entre mente y cuerpo.